“Si mis botas hablaran”, es lo que debió pensar el dueño de esta bota.

Un día que estaba caminando por las calles de Santa Cruz, me encontré de frente con una bota que colgaba de una ventana, con una idea muy original de reutilizarla como macetero. La imagen me llamó mucho la atención. Rápidamente me imaginé al dueño pensando, “si mis botas hablaran, cuantas historias contarían”.

Yo puedo suponer todos los senderos que debió caminar. Las vistas y amaneceres que contempló. Los traspiés, caídas y ampollas que debió padecer. Ya que mi familia y yo también nos escapamos de senderismo los fines de semana. Por eso me puedo dar una idea de por qué decidió reusarla como macetero. Una idea brillante, ya que representa en sí misma el tener los pies en el suelo, en contacto con la naturaleza.

WALL-EPero lo que más me llamó la atención fue recordar una película de dibujos animados, Wall-E. Trata sobre la historia de un robot que vive solo en la Tierra, trabaja limpiando y reciclando para recoger toda la basura que hemos ido acumulando. Mientras los seres humanos viven en una nave espacial, todo el día sentados frente a una pantalla de ordenador.

 

Hasta que un día este robot se encuentra una planta dentro de una bota, y así comienza la historia.9

 

Los invito a que la vean en familia y reflexionen, ya que en la película se tratan temas como el reciclaje, la obesidad y el sedentarismo, de una forma muy divertida, pero con un mensaje final que nos hace recapacitar.

 

Desgraciadamente es el camino que va tomando nuestro Planeta. Cada día producimos más desechos, cada día estamos más conectados a una pantalla y cada día estamos menos conectados con la naturaleza y los seres que nos rodean, la familia, los amigos, los animales, las plantas.